¿Cuántos refrescos de dieta consumes al día?
¿Quién no disfruta esa burbujeante sensación con cada sorbo de un delicioso refresco?
Un par de hechos:
La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de México reportó en el 2010 que “México ocupa el primer lugar mundial en consumo per cápita de refrescos y el segundo en importancia en ventas después de Estados Unidos”.
Se calcula que los mexicanos tomamos un promedio de 160 litros de refresco al año, lo cual se conlleva una muy dañina carga de azúcar.
Claro, que para eso están las famosas bebidas light, o de dieta, que reemplazan el contenido de azúcar de estas bebidas por un endulzante que no aporta calorías al cuerpo. Mucha, muchísima gente cree que tomar refrescos o sodas Light les evitan todos esos problemas ocasionados por el azúcar, así que beben todo tipo de refrescos Light y están felices.
Lo que no toman en cuenta, es que el cambio de azúcar por endulzantes artificiales no es gratuito. No sé cuál sea peor, pero mejor ustedes juzguen, y decidan si desean seguir tomando refrescos Light.
Por qué no son sanas las bebidas Light?
Son neurotóxicas
Uno de los reemplazos más utilizados para el azúcar es el Aspartame, el cual actúa como una neurotoxina. También conocida como NutraSweet, el aspartame fue aprobado para su uso en bebidas carbonatadas por la FDA en 1983. El aspartame es 200 veces más dulce que el azúcar y prácticamente no contiene calorías. Una vez que entra en el cuerpo se descompone en Fenilalanina, ácido aspártico y metanol, el cual es un veneno que al sobrepasar los 30°C (la temperatura del cuerpo humano es de 37°C) se convierte en formaldehído.
(El cuerpo humano también produce naturalmente pequeñas cantidades de formaldehído, y un exceso tiene serias consecuencias para la salud)
Causa dolores de cabeza y otros síntomas
Otro de los productos utilizados para endulzar es la sucralosa, la cual se produce a partir de moléculas modificadas del azúcar, y se supone que recorre el cuerpo sin ser absorbido. Existen algunas evidencias de que este compuesto puede producir migrañas, problemas gastrointestinales y daños en el timo.
Es justo decir que al ser un producto relativamente nuevo, no se han podido estudiar completamente sus efectos a largo plazo.
Acidificación
Los ácidos contenidos en estos refrescos desmineralizan los huesos y dientes, lo que puede ocasionar osteoporosis, así como inflamación y corrosión de distintos tejidos del cuerpo, como la piel, haciéndola lucir poco saludable.
Carga de cafeína
Muchos de los refrescos contienen cafeína, la cual puede sobrecargar al hígado disminuyendo su capacidad para eliminar otras toxinas del cuerpo. Adicionalmente, la cafeína puede también activar la generación de hormonas de estrés provocando estrés crónico y aumento de peso. Además, provoca deshidratación del cuerpo ya que es un diurético.
Incrementa el riesgo de obesidad
Investigadores del Centro de Salud de la Universidad de Texas hicieron unos asombrosos descubrimientos relacionados al consumo de refrescos de dieta y la obesidad. Los riesgos de obesidad se incrementan de la siguiente manera:
+ 26.5% en la gente que toma media lata de refresco de dieta al día, y 24% en la gente que consume una lata al día.
+ 54.5% en la gente que consume entre una y dos latas de refresco de dieta al día. Esto contrasta con el 32.8% para aquellos que consumen la misma cantidad pero de refresco regular.
+ 57.1% para los que consumen más de dos latas de refresco de dieta al día, contra un 47.2% de incremento en las personas que consumen lo mismo pero de refresco regular.
Dicho de otra forma, consumir refrescos de dieta tiene una mayor correlación con el incremento de la obesidad que el que tienen los refrescos endulzados con azúcar o alta fructosa de jarabe de maíz.
Incrementa la carga tóxica
No hay demasiadas cosas naturales un refresco de dieta. Algunos de los ingredientes que puedes encontrar son:
+ Agua carbonatada + Colorantes artificiales
+ Ácido fosfórico + Benzoato de Potasio
+ Ácido Cítrico
No suena muy apetitoso, ¿verdad? Esto es porque ¡no lo es! Los refrescos de dieta generan una carga adicional para el hígado y contribuyen a formar un sedimento tóxico en tus intestinos. Estarás mejor tomando agua purificada.
Incrementa los riesgos de enfermedades del corazón
Estudios de la Escuela de Medicina Millar de la Universidad de Miami mostraron que el riesgo de padecer problemas cardiovasculares se incrementa en un 61% al tomar refrescos de dieta. Este estudio se realizó con más de 2,500 participantes durante unos nueve años, durante los cuales se reportaron 559 eventos de este tipo. Aun tomando en cuenta la edad y otros factores de riesgo, se calcula en 48% el incremento en problemas cardiovasculares ocasionados por el consumo de refrescos de dieta.
Puede contribuir al Síndrome Metabólico
Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota encontró evidencia que relaciona el consumo de refrescos de dieta con este síndrome, que consiste en un cúmulo de desórdenes, como obesidad, presión arterial alta e incremento de triglicéridos, que aumentan la posibilidad de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes mellitus. De acuerdo al estudio, el consumo de refrescos de dieta incrementan el riesgo a padecer el síndrome metabólico en un 34%, el cual es más elevado que el ocasionado por otros dos tipos de comida no sana: carne (incrementa el riesgo en 26%) y los alimentos fritos (incrementan el riesgo en 25%).
¿Qué te parece?
¿Vale la pena exponerte a ti o a tu familia a todos estos riesgos al consumir refrescos de dieta?
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